sábado, 5 de marzo de 2011

Servir al Señor en el Sagrario

Nuestro Señor en las Sagradas Escrituras nos relata algunas razones por las cuales decidió quedarse sacramental y realmente en el Sagrario:
- Mateo 11, 28:

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os Aliviaré.

Juan 12, 32:
Cuando Yo sea levantado en lo alto (sagrario) atraeré a todos hacia Mí.


Y también nos da las claves de como debe ser tratado en el Sagrario en razón a su realeza y grandeza:
Mateo 26, 6:
 Estaba Jesús en Betania, en casa de Simón, al que llamaban el leproso,f  y se le acercó una mujer que llevaba un frasco de alabastrog lleno de un perfume muy caro. Mientras Jesús estaba sentado a la mesa, ella le derramó el perfume sobre la cabeza. Al ver esto, los discípulos se enojaron y comenzaron a decir:

– ¿Para qué este derroche?  Podía haberse vendido el perfume por mucho dinero, para ayudar a los pobres.

 Jesús, que se dio cuenta, les dijo:

 ¿Por qué molestáis a esta mujer? Lo que ha hecho conmigo es bueno,  porque a los pobres los tendréis siempre con vosotros,h pero a mí no siempre me tendréis. Os aseguro que dondequiera que se anuncie el evangelio se hablará también de lo que ha hecho esta mujer, y este gesto será su gloria.

 - Nuestro Señor reclama nuestra compañía en el Sagrario:
Mateo 26, 40:
– ¿Ni siquiera una hora habéis podido permanecer en oración conmigo?


No olvidemos que al altar hay que presentarnos con las manos llenas de obras de piedad y de misericordia
Deuteronomio: 16, 16:
Nadie debe presentarse ante el Señor con las manos vacías

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