jueves, 28 de julio de 2011

FALDISTORIO


Silla plegable movible que usa el obispo en funciones pontificales fuera de su catedral, o dentro de ella si no está en su trono o cátedra; también la usan otros prelados que gozan del privilegio de pontificales completos. 

Faldistorio viene del latín faldistorium, y es un elegante asiento originario de la Edad Media que utilizan los obispos delante del altar en algunas funciones pontificales como impartir la confirmación, ordenaciones, el bautismo y en otras ceremonias especiales etc. 
Es un asiento sin respaldo, pero si brazos, posee cuatro pilares pequeños en los ángulos y las patas en forma de tijera y puede ser empleado tanto de asiento como de reclinatorio. Puede ser elaborado en madera, metal o marfil.
  • Los Obispos cuando celebran Misa fuera de sus Diócesis utilizan el faldistorio para sentarse, pues sólo el Obispo titular tiene derecho a sentarse en la Sede (o trono) dentro de su jurisdicción.

  • El Papa en la Misa Papal sea en Roma o fuera de ella, siempre celebra al trono o sea en Sede, nunca utiliza faldistorio para sentarse, su juridicción es suprema.
  • Los Cardenales también pueden sentarse en la Sede a donde vallan, pero en Roma se sientan en el Faldistorio, salvo en su iglesia titular. 


Las rúbricas lo prescriben como asiento en el otorgamiento del bautismo y las Órdenes Sagrados, en la consagración de los óleos el Jueves Santo, en las ceremonias del Viernes Santo, etc. Se prescribe como un genuflexorium en la puerta de la iglesia en la recepción solemne de un obispo, en el altar del Santísimo Sacramento y ante el altar mayor

Los Faldistorios se deben cubrir con telas color rojo, verde y violeta para que corresponda a la temporada litúrgica o al rango del prelado. 
Antiguamente el facistol acompañaba al obispo en sus viajes por su diócesis.
En su construcción se empleaban materiales, incluso de los más nobles; Carlos, rey de Nápoles le regaló al Papa Clemente IV uno hecho de oro y piedras preciosas. Algunos eran de plata, de metal dorado, de ébano o de madera. A veces eran ricamente tallados, terminaban en pies como garras y las cuatro esquinas en la parte superior representaban el cuello y la cabeza de animales. Los cubrían con telas de seda de una textura rica en oro y plata. 




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